Los bebés en el agua. Cómo aprender a nadar

¿Cómo aprenden y dominan el medio acuático los bebés?

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A muchos padres les preocupa que sus hijos no sepan defenderse en el agua, lo que puede poner en peligro su vida, por lo que uno de los aprendizajes que deben hacer los niños es aprender a nadar.

Cruz Lobo Sanz, monitora de Educación y Actividad Acuática Infantil de la piscina Baby Swim, de Madrid, nos explica cómo los bebés de más de un año pueden familiarizarse con el agua y desarrollar destreza en el medio acuático.

Ventajas y beneficios de la iniciación acuática para bebés

Aprender a nadar desde bebés

La natación es una actividad que estimula todo el aparato locomotor mediante ejercicios de psicomotricidad y es bueno para que estén más espabilados en todos los sentidos.

Los bebés que tienen contacto con el agua 'van a empezar antes a gatear, a andar, a moverse, a comunicarse incluso con otros niños, porque solemos trabajar en grupo con más de un niño', explica Cruz Lobo. Se les ve más dispuestos y más despiertos. En la iniciación acuática aprenden no sólo a flotar, sino también a jugar en el agua, a mover las piernas y a fortalecer el dorsal.

Es beneficiosa para el aparato respiratorio y para el corazón. Es, en definitiva, una actividad muy completa, especialmente para bebés que están empezando a descubrir el mundo exterior.

Además de todos estos beneficios físicos y saludable, el medio acuático ayuda a establecer el vínculo emocional entre padres e hijos. 'Es una actividad muy relajante para los papas también porque cuando están con sus bebés desconectan, no suena el móvil y están a su bebé', afirma Cruz Lobo. Se sienten felices de ver a su bebé feliz y tranquilo en el agua, y se crea un vínculo muy importante y especial.

Cómo aprenden a nadar los bebés

A partir de los 15 meses, aunque también depende en cuanto empiece el niño a familiarizarse con el agua, su aprendizaje es un poco más rápido, porque ya saben andar y esto hace que se muevan mejor.

Se comienza a trabajar con bebés ayudados con material, es decir, con distintos materiales en una posición vertical, moviendo las piernas al estilo perrito y los bracitos. 'Y según vamos quitando material de flotación y poniéndolo en el bañador, el niño va adquiriendo otra postura cada vez más horizontal, la postura que adquirirá cuando sea mayor' afirma Cruz Lobo.

Con dos años, los bebés todavía no va a nadar como un adulto, tenemos que ser conscientes de que el niño lleva un proceso de desarrollo psicomotriz que no nos podemos saltar.

Matronatación paso a paso. Mamá y bebé nadan juntos

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