Espasmo del sollozo en bebés, ¿qué es?

Por qué se privan algunos bebés cuando lloran

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Los bebés suelen llorar por diferentes motivos a lo largo del día. En ocasiones suelen emitir fuertes sollozos, se ponen colorados y su cuerpo se pone rígido. 

Sin embargo, algunos bebés ante un susto, un dolor fuerte, una caída, una regañina o una sorpresa no llegan a arrancar a llorar, durante unos segundos dejan de respirar, mueven sus brazos y piernas e incluso en ocasiones su piel se vuelve azulada. Cuando esto ocurre se suele decir que el bebé se ha privado, pero es conocido como espasmo del sollozo o apnea emotiva.

Qué es y por qué se produce el espasmo del sollozo en bebés

Qué es el espasmo del sollozo

Muchos padres se asustan cuando su hijo deja de respirar y ven que no consigue arrancar a llorar. A pesar que puede parecer muy peligroso, son situaciones que duran tan sólo unos segundos y antes de 1 minuto el niño comienza a respirar por sí mismo de forma espontánea. Otras cosas que debes saber sobre el espasmo del sollozo son: 

- Suele ocurrir a bebés y niños sanos y sucede principalmente entre los 8 y los 18 meses.

- No se sabe bien la causa por la que a unos niños les sucede y a otros sí, aunque se cree que puede influir la genética.

- No existe una frecuencia determinada para los espasmos del sollozo, pueden ocurrir ocasionalmente o varias veces al día.

- Los espasmos del sollozo no producen ningún daño al niño y no están relacionados con la muerte súbita.

Qué hacer si el bebé sufre un espasmo del sollozo

1- La primera medida es mantener la calma y actuar de forma tranquila para evitar que el niño se ponga más nervioso, volverá a respirar de forma natural en unos segundos.

2- Nunca zarandees al niño ni le muevas bruscamente para que inicie la respiración.

3- Puedes tumbarle boca arriba para prevenir accidentes y que así se favorezca el flujo cerebral.

4- No es necesario realizar ninguna maniobra de reanimación, ni el boca a boca. 

5- Advierte a las personas que suelen cuidarle para que mantengan la calma.

Estas situaciones le ocurren a 2 de cada 3 niños, pero sí es necesario consultar al pediatra si es menor de 6 meses o mayor de 7 años, si tarda en recuperarse 5 minutos, si después del suceso no parece estar normal o cuando el espasmo no haya sido desencadenado por un golpe, un susto, una rabieta o una regañina.

Fuente:

- AEPAP: Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria

- SEUP: Sociedad Española de Urgencias de Pediatría

Fotos a bebés dormilones

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