Qué hacer cuando el bebé tiene reflujo

Consejos para padres con bebés con reflujo gastroesofágico

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Hay muchos niños que sufren problemas de reflujo gástroesofágico (cuando el alimentos vuelve a subir desde el estómago hacia la boca por el esófago) y pese a que existen medicamentos especialmente diseñados para paliar esos síntomas, es algo que se pude solucionar mediante remedios caseros o naturales.

Vamos a conocer todas las opciones posibles que puedan ayudar a que nuestro hijo se sienta más aliviado y el problema del reflujo gástrico vaya desapareciendo progresivamente.

Cómo ayudar al bebé cuando tiene reflujo

Bebé eructa

El reflujo gástrico no es un problema grave. Más de la mitad de los niños menores de un año lo sufren, por lo que no hay que alarmarse ante tal problema. Este problema se produce porque el esfínter esofágico inferior, que son los músculos que permiten el paso de los alimentos al estómago y que al contraerse evitan que regresen hacia arriba, aún no ha madurado y le falta fuerza para mantenerse cerrado.

Te ofrecemos unos consejos para que intentes aliviar el reflujo de tu bebé:

- Engordar la comida: En los niños muy pequeños que sufren reflujo es recomendable espesar el liquido a ingerir ya que ayuda a bajar la comida hacia el estomago al hacerla más densa. Se pueden utilizar cereales o preparados farmacéuticos.

- Frecuencia de los biberones: Hay niños que no toleran grandes cantidades de alimento en una sola toma y es el exceso de liquido en su aparato digestivo el que provoca la expulsión del liquido hacia la boca, por lo que una buena solución sería darle biberones con menos cantidad, pero con mayor frecuencia. La alimentación seguirá siendo la misma sólo que menos espaciada en el tiempo.

- No batir en exceso el biberón: Uno de los errores que cometen los padres es agitar en exceso el biberón cuando se hace el preparado con papilla, ya que esto generará burbujas de aire que complicarán al bebé la digestión de la comida y favorecerá la aparición de reflujo.

- Postura a la hora de dormir: La hora de dormir es uno de los puntos negros en el reflujo gástrico, ya que al colocar al niño en posición horizontal estamos favoreciendo la aparición del temido reflujo, por lo que es recomendable colocar la cuna o cama con una inclinación de 30º que facilitará la digestión y aliviará los ardores. Esto se puede lograr colocando una almohada en su espalda

- Tiempo entre la ingesta de alimento y dormir: Otra cosa a tener en cuenta es el tiempo que transcurre entre que el niño come y se acuesta. Se aconseja que se esperen entre 30 minutos y una hora en posición vertical después de cada comida, ya que acostarlo o agitarlo jugando o saltando, solo favorecería la aparición del reflujo e incluso del vómito.

- Sacar los gases después de cada comida: Los niños necesitan expulsar el exceso de gas y de aire tras cada comida, y hay niños que eructan con más facilidad que otros, pero es muy importante que lo hagan para evitar el reflujo gástrico más adelante. Así que sí a tu hijo le cuesta expulsar los gases, procura hacer todo lo que esté en tu mano para ayudarlo, como por ejemplo regular el flujo de aire que traga el niño con un mamón para el biberón de flujo más lento.

Daniel Fernández. Redactor de Guiainfantil.com

Dibujos para colorear de comidas y alimentos

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