Niños glotones y ansiosos con la comida

Estrategias para frenar y controlar la ansiedad de los niños con la comida

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Los niños glotones y ansiosos con la comida son niños que comen mucho. En consecuencia, normalmente, los padres están continuamente frenandole, diciéndole 'no comas tanto, que vas a engordar...'. Esta actitud de los padres le puede crear al niño mucha ansiedad. Cuando más ansioso está el niño, más quiere comer y esto es un círculo vicioso.

El niño necesita otras vías de atención, otras válvulas de escape como, por ejemplo, el deporte. Sin embargo, los niños glotones y ansiosos con la comida suelen ser gorditos y, a veces, no son bien aceptados en el deporte colectivo, lo cual puede crearles mucha frustración debido a la discriminación de otros niños. Aspectos negativos como éste, por ejemplo, hay que cortarlos con comprensión, llevándole primero hacia un deporte individual y dejando el deporte colectivo para cuando esté más en forma.

La ansiedad de los niños por la comida

Niños glotones y ansiosos con la comida

Es importante tener en cuenta que el niño que come mucho vuelca su ansiedad con la comida y es preciso atajar el problema de la ansiedadad. Lucía Bultó, nutricionista y autora del libro Los consejos de Nutrinanny, insiste en que "no hay que poner a los niños a régimen. Por el contrario, estos niños tienen que llevar una pauta de alimentación que les lleve hacia un peso ideal y hacia una alimentación equilibrada". 

La psicóloga Silvia Alava reconoce que 'hay niños que son más comilones que otros y que necesitan un aporte mayor de energía. A estos niños les tenemos que ir educando en la cantidad de comida que tienen que comer y, sobre todo, en la elección del tipo de comida. Los niños que tienen mucho hambre o ganas de comer necesitan un control para ir educando su apetito y sus gustos culinarios'.

Trucos para frenar la ansiedad de los niños con la comida

1.  Piezas de fruta entre comidas. Cuando un niño sale con mucho hambre del colegio, no debemos darle galletas para entretenerle, ni donuts o bollos prefabricados, sino un bocadillo. Y si luego tienen hambre entre una comida y otra, Silvia Álava aconseja que "es preferible que sacien su apetito con piezas de fruta. Entre una comida y otra no se deben dar galletas. Si el niño es especialmente comilón conviene enseñarle a comer, ofreciéndole alimentos sanos".

2. Agua para estar bien hidratados. Los niños tienen que estar muy bien hidratados y beber aproximamente un litro y medio de agua al día. Cuando tenemos la boca bien salivada, y eso se consigue bebiendo agua, baja el nivel de ansiedad. Todos los niños deben estar bien hidratados, es fundamental, pero a estos niños que son especialmente ansiosos y que con motivo de esta ansiedad lo que quieren es comer más y más, es muy bueno darles agua

3. Controlar el tiempo de comida. Algunos padres se quejan de que en las comidas o en las cenas sus hijos engullen la comida, comen demasiado rápido. La psicóloga Silvia Álava considera que para comer un primero, un segundo plato y un postre, un niño puede tardar unos 40 minutos, es decir, el doble que un adulto. Los niños que son especialmente ansiosos necesitan que les digamos cuánto les tiene que durar cada plato. Si es un niño de 3 o 4 años y hablamos de una sopa, tiene que durar unos 10 minutos. Es bueno ponerles un reloj de manillas para que los niños puedan controlar de forma visual, aunque no sepan leer la hora, cómo pasa el tiempo.

Marisol Nuevo.

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