Dar el pecho al bebé tras una cesárea

Molestias al amamantar tras un parto por cesárea

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La cesárea es una intervención quirúrgica mayor, que se practica porque el parto vaginal no es viable o bien porque hay riesgo de pérdida del bienestar del bebé. Sin embargo, aunque la lactancia puede presentar mayores dificultades, éstas pueden superarse y es perfectamente posible una lactancia exitosa.

Factores que retrasan la lactancia tras una cesárea

Lactancia tras una cesárea

1. La separación entre la madre y el bebé tras la cesárea retrasa el inicio de la lactancia:

Unos de los primeros y más importantes factores con los que nos encontramos es el hecho de que se de por hecho que la cesárea retrasa la subida de la leche. Aunque haya estudios que así lo afirman, no es del todo exacto.

No es cierto que la intervención quirúrgica de por sí sea la responsable de este hecho, lo que dificulta el inicio de la lactancia es la separación que se sigue dando entre las madres y sus bebés en las dos horas posteriores al nacimiento, que es cuando los pequeños de manera innata se enganchan de manera correcta al pecho de su madre. Pasado este periodo “ventana”, aparece otro de letargo, en el que el bebé descansa, y no está reactivo. Desgraciadamente tras la mayoría de las cesáreas es en este momento de tranquilidad en el que madre e hijo se ven por primera vez, y los bebés tienen poca o ninguna gana de iniciar entonces la succión, con lo que se retrasa el mayor y mejor estímulo para la lactancia materna.

2. Otros obstáculos: dolor y cansancio.

La incisión y la cirugía en sí son muy dolorosas, y en cada cambio de postura muchas veces vemos las estrellas. Sin embargo, existen determinadas posturas en las que podemos dar de mamar al bebé sin apenas dolor.

Cualquier cirugía supone un tremendo desgaste para cualquier persona, si además pensamos que muchas mujeres han estado muchas horas en trabajo de parto antes de ser sometidas a la cesárea, entendemos el agotamiento físico que supone. Además habría que sumar el hecho de que para muchas mujeres la cesárea es vivida como un “fracaso personal”, al no ser capaces de parir. Es por eso que una lactancia materna exitosa podría llegar a “curar” las heridas emocionales que supone la intervención.

Consejos para amamantar el bebé tras una cesárea

- ¡Que no os separen! Es una campaña llevada a cabo desde hace algún tiempo, y no solo es aplicable a los partos vaginales. Con mayor razón se deberían realizar cesáreas respetadas, en las que el contacto piel con piel es beneficioso para madre y bebé, y fundamental para el éxito de la lactancia materna. Recuerda que las dos horas siguientes al nacimiento son cruciales.

- Pide ayuda: Si te sientes abrumada, no consigues encontrar la postura, tienes dudas pide ayuda a los profesionales sanitarios que están en el hospital. Si no sientes que te ofrecen respuesta, acude a asesoras de lactancia que van al hospital, a tu domicilio. Es muy positivo que acudas a grupos de lactancia, en ellos te verás reforzada, harás tribu con otras mujeres en tu misma situación.

- No te hagas la fuerte: toma toda la analgesia que necesites para calmar el dolor, la inmensa mayoría de los fármacos son compatibles con la lactancia materna.

- Descansa y deja que los demás te ayuden: Intenta descansar todo lo que puedas, céntrate en ti y en dar el pecho a tu bebé. Del resto se puede encargar tu pareja, tus familiares y amigos.

- Piel con piel, si la subida de leche se retrasa, no te agobies: Realiza piel con piel con tu bebé (tapados con algo para no tener frío), colocalo cerca del pecho, sin forzarle a mamar. Estate así todo el tiempo posible. Se sabe que es la mejor manera de estimular la producción de leche.

- Nada de biberones o chupetes: Hasta que la lactancia esté establecida, para evitar la confusión de pezón. Si necesitamos dar algún suplemento, lo ofreceremos con jeringa, vasito…

La lactancia materna en el arte. El arte de amamantar a los bebés

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