Beneficios de las legumbres en el embarazo

Lo bueno de consumir legumbres durante la gestación

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Las legumbres son alimentos cargados de nutrientes, de hecho, podrían considerarse superalimentos. Son fuente de ácido fólico, potasio, hierro, magnesio y ácidos grasos esenciales. Además, las legumbres son fuente de carbohidratos complejos, fibra soluble y fitoquímicos o fitonutrientes. Pero en el embarazo, ¿es conveniente tomarlas? En Guiainfantil.com te lo aclaramos.

5 ventajas de comer legumbres en el embarazo

Legumbres para la embarazada 

Durante el embarazo hay que cuidar la alimentación, aunque esto no significa que no haya que cuidarla siempre. Sin embargo, sí que es cierto que las necesidades nutricionales de proteína y de algunos micronutrientes se ven incrementadas, dada su necesidad para formación de nuevas estructuras en el bebé que está creciendo

1- Los fitonutrientes, presentes en las legumbres, son sustancias de origen vegetal que carecen de valor nutricional específico, pero cuyo consumo, según las investigaciones más recientes, representa un enorme beneficio para la salud. Concretamente, los fitonutrientes se relacionan con la prevención de enfermedades coronarias, del cáncer y con la protección frente a la diabetes. La fibra ayuda a equilibrar los niveles de colesterol, y se ha relacionado con la prevención del cáncer de colon. Las legumbres son además fuente de proteína, que si se combina con los cereales, alcanza un valor biológico similar al de la proteína animal, sin contener apenas grasa ni colesterol.

2- Dentro de lo que denominamos leguminosas se puede diferenciar las legumbres secas, como las judías o alubias, las lentejas y los garbanzos, además de la soja, y las legumbres frescas, como las judías verdes y los guisantes. Estas últimas, al ser frescas, tienen propiedades diferentes, siendo más ricos en vitaminas que el resto de las leguminosas y pareciéndose más, nutricionalmente, a las verduras en general. Las legumbres secas proporcionan aminoácidos esenciales, a excepción de la metionina, que curiosamente es el aminoácido mayoritario en los cereales. La soja tiene una proteína de mejor calidad, más equilibrada, incluso sin combinarla con otros alimentos.

3- Por otra parte, el hierro es uno de los minerales cuyas necesidades se ven aumentadas durante el embarazo, dado el incremento en el volumen sanguíneo materno y fetal. Las legumbres son una fuente de hierro, otro punto positivo para su consumo durante el embarazo.

4- Como fuente de energía, además de proteínas, las leguminosas son ricas en carbohidratos complejos. Estos hidratos se hidrolizan en el tracto gastrointestinal, liberando energía de manera más lenta que al hidrolizarse los carbohidratos simples, proporcionando al organismo una sensación de saciedad que perdura tras la ingesta, ayudando también a controlar las náuseas. La glucosa liberada se absorbe lentamente y la insulina se libera de manera controlada, algo de gran interés para evitar desequilibrios en los niveles de glucosa, nada recomendables en el embarazo, y menos aún si se ha diagnosticado diabetes gestacional.

5- Además, las legumbres ayudan a prevenir el estreñimiento y las hemorroides, debido a su contenido en fibra soluble. Sin embargo, la fibra soluble son carbohidratos no digeribles, es decir, que llegan al intestino grueso intactos, donde las bacterias presentes los utilizan, generando las temidas flatulencias. Romper bruscamente el hervor mientras se cuecen las legumbres, bien al retirarlas del fuego o al añadir agua fría, puede ayudar a paliar este efecto.

Teniendo todo esto en cuenta, las legumbres son casi todo ventajas y no solo en el embarazo, razón por la que son consideradas uno de los pilares principales de la dieta mediterránea.

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