El hierro en la dieta de los niños

Cuánto hierro debemos incluir en la alimentación infantil

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El hierro es un mineral de gran importancia en la dieta. Forma parte de la hemoglobina, encargada de transportar oxígeno a las células, y de la mioglobina, que almacena oxígeno en el musculo.

La falta de hierro produce anemia, cuyos síntomas más frecuentes son fatiga y debilidad. Sin embargo, esta deficiencia es más grave de lo que a simple vista puede parecer, sobre todo en las etapas de crecimiento y en el embarazo. 

Consecuencias de la falta de hierro en los niños

Niña con pescado

La falta de hierro afecta seriamente el desarrollo y funcionamiento del cerebro, pudiendo causar retrasos mentales a largo plazo y problemas de conducta y comportamiento, sobre todo cuando la deficiencia es severa y por un tiempo prolongado. También el crecimiento puede verse ralentizado, y se pueden observar retrasos en el desarrollo físico del niño con deficiencia de hierro. 

Desgraciadamente, la deficiencia de hierro no suele detectarse hasta que aparecen los primeros síntomas de anemia, y en este momento, las reservas se encuentran ya bajo mínimos, por lo que es importante estar pendiente de posibles síntomas o manifestaciones tempranas de la falta de este mineral, como palidez, cansancio, inapetencia, infecciones recurrentes, o destemplado y sensación de frio y, antes de que vaya a mas, consultar al médico. 

El hierro en los bebés

En el bebé, las reservas de hierro están pensadas para durar hasta la introducción de la alimentación complementaria a los 6 meses. Sin embargo, esto se puede ver afectado por un corte temprano del cordón, que impedirá la llegada de toda esa sangre procedente de la placenta destinada a llenar los depósitos del recién nacido. Estudios recientes establecen que el retraso en el corte del cordón umbilical favorece el desarrollo físico y motor del bebé, lo cual podría estar relacionado con este aporte extra de hierro, dada su relación con el desarrollo del cerebro.

Los bebés prematuros se encuentran en una posición más desfavorable en lo que respecta a sus reservas de hierro, así como aquellos en los que se introduce la leche de vaca a una edad temprana (antes del año de edad) y los que siguen dietas restrictivas. Con la llegada de la menstruación, las niñas son también un grupo de riesgo a tener en cuenta, y también lo son las embarazadas, dado el incremento de volumen de sanguíneo durante la gestación, especialmente en el último trimestre, por lo que conviene vigilar su ingesta de hierro.

Alimentos con hierro para los niños

El hierro de los alimentos se clasifica en dos tipos:

1. Hierro hemo: cuando procede de alimentos de origen animal. Más concretamente el hierro hemo procede de carnes rojas, pollo y pescado, y el no hemo de frutas y verduras, legumbres, huevos y alimentos fortificados artificialmente. El hierro hemo es más fácil de absorber por el organismo, por lo que su aprovechamiento es mucho mayor que el no hemo. 

2. Hierro no hemo, cuando su procedencia es de origen vegetal. Para aumentar la eficiencia en que se absorbe el hierro no hemo, su ingestión debe combinarse con alimentos ricos en vitamina C, como naranjas, pimientos, brócoli, tomates…

Como siempre, el aporte ha de ser equilibrado, ya que un exceso de hierro es también peligroso para la salud. Afortunadamente, es prácticamente imposible aportar hierro en exceso si la procedencia es exclusivamente dietética y no de suplementos vitamínicos.

Dibujos para colorear de comidas y alimentos

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