El crudiveganismo en la infancia

Cómo afecta el crudiveganismo en la alimentación de los niños

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El crudiveganismo es una corriente dietética que consiste en la ingesta exclusiva de alimentos de origen vegetal que no han sido cocinados por encima de los, aproximadamente, 50°C, ya que, según aseguran sus seguidores, a partir de esta temperatura, los nutrientes se ven alterados.  

Mientras que hay constancia de que el hombre puede vivir siguiendo una dieta vegetariana, los hallazgos de utensilios para cocinar alimentos tras el descubrimiento del fuego, ponen de manifiesto que el hombre siempre ha consumido alimentos cocinados. Quizá nuestros antepasados, pre-homínidos, si consumieran una dieta basada en alimentos crudos, y quizá también vegana, pero, al no haber pruebas, el crudiveganismo es, en la actualidad, una dieta en vías de experimentación.

Ventajas de la dieta crudivegana en la infancia

La dieta crudivegana en la infancia

Como ventajas en la infancia, el crudiveganismo presenta algunas. Por ejemplo:

- Salvo la vitamina B12, el aporte del resto de vitaminas suele estar practicamente asegurado, aunque para asegurar un buen aporte de minerales, debe ingerirse no sólo fruta (frutarianismo o frugivorismo) sino también verduras, frutos secos y semillas.

- Además, se previene el problema de la obesidad, tan frecuente en la sociedad actual ya desde la infancia, y se evitan la comida basura, los dulces y bollería, ademas de los caramelos y otras fuentes de calorías vacías.

Inconvenientes de la dieta crudivegana en los niños

Sin embargo, los inconvenientes también hay que tenerlos presentes.

- La infancia y la adolescencia son etapas de la vida en las que las necesidades energéticas son muy elevadas, y esta energía, calorias, se obtiene únicamente de grasas, carbohidratos y proteínas, de escasa presencia en los alimentos de origen vegetal.

- Aunque algunos alimentos en crudo, como los aguacates o los frutos secos y semillas pueden aportar cantidades considerablemente superiores de macronutrintes a las de una ensalada, siguen siendo inferiores a las de, por ejemplo, una patata cocida o un plato de arroz integral. Debido a esto, y dado el pequeño tamaño del estómago de un niño, éstos se ven obligados a comer muchas veces para satisfacer sus necesidades energéticas, en ocasiones más de una docena de veces al día, aumentando el riesgo de caries, ya que se alimenta a las bacterias causantes de la caries (Streptococcus mutans), casi de manera constante.

- Además, la celulosa, el azúcar mayoritario en los vegetales, no es digerible, ya que carecemos de celulasa, la enzima encargada de romper el polisacárido, por lo que a la larga pueden aparecer barrigas hinchadas y exceso de flatulencia al consumirla en grandes cantidades.

- Aunque el aporte proteico no es tan relevante en la edad adulta, conviene resaltar que el aporte de una proteína de alto valor biológico es de gran importancia en la infancia y adolescencia, además de durante el embarazo y la lactancia, ya que son imprescindibles para la formación y el desarrollo de tejidos.

Alternativas a la dieta crudivegana en la infancia

Si bien algunos estudios ponen de manifiesto posibles beneficios del crudiveganismo en la edad adulta, una alternativa más saludable a este tipo de dieta, que sería beneficiosa en la infancia y la adolescencia, además del embarazo y la lactancia, podría ser: 

- Una dieta basada en frutas y verduras crudas, además de otras cocinadas, como patatas, judías verdes y otras verduras de hoja verde como espinacas y acelgas. 

- Consumo frecuente de leguminosas y cereales integrales, como arroz o la quinoa.

- Utilización de frutos secos y semillas como aporte calórico extra cuando la comida sea mayoritariamente vegetal.

- Suplementación artificial de vitamina B12.

Dibujos de frutas para colorear con los niños

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