Beneficios de los alimentos verdes para niños y embarazadas

Qué aportan los alimentos verdes en la dieta durante la infancia y el embarazo

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Los fitonutrientes son sustancias ampliamente distribuidas en el mundo vegetal, donde, además de dar ese intenso color a frutas y verduras, contribuyen a su particular sabor y favorecen su desarrollo. Por otra parte, así como hay diferentes tipos de fitonutrientes, también hay diferentes beneficios para la salud en función de cada uno de ellos. 

En el caso del color verde, sus principales beneficios se relacionan con los pulmones, el sistema circulatorio y la visión, aunque también ejercen un efecto beneficioso en la función hepática y fortalecen las defensas en general. Este grupo incluye, por ejemplo, verduras como el brócoli, repollo y coles de bruselas, lechuga, guisantes, acelgas, espinacas, judías verdes y espárragos trigueros, y también frutas como las uvas, las manzanas, el kiwi o el aguacate. 

Propiedades de los alimentos verdes durante la infancia y el embarazo

Niño come lechuga

Hablando de fitonutrientes concretos, el isotiocianato en el brócoli y el repollo se relaciona con un favorable crecimiento celular, lo cual es muy interesante durante el embarazo pues numerosas células se están estableciendo y diferenciando para formar los tejidos del feto. Además, el brócoli se ha destacado también como protector de huesos y dientes, como siempre, interesante en épocas de crecimiento como la infancia y la adolescencia.

Mención especial merece la luteína, un antioxidante presente en muchos de estos vegetales, destacando el brócoli, las espinacas, lechuga o kiwi. La luteína forma parte de un tejido ocular llamado mácula lútea. Este tejido es de vital importancia para la visión, ya que una de sus funciones es facilitar información al cerebro de lo que el ojo ve. Asimismo, es responsable de la visión central, que nos permite hacer actividades que requieren desde un amplio campo de visión hasta visión fina y detallada. El consumo de alimentos ricos en luteína previene, a la larga, la degeneración de este tejido, siendo muy interesante sobre todo en la etapa escolar, favoreciendo la concentración ocular en tareas como la lectura. 

La zeaxantina es otro carotenoide que forma parte de la mácula lútea. Colabora con la luteína en la protección de la vista, protegiendo frente a los rayos ultravioleta del sol y frente a las cataratas oculares. Se encuentra en cantidades considerables en los espárragos y el kiwi. 

Las isoflavonas, bien conocidas por estar presentes en la soja y, en menores cantidades, en otras leguminosas, son potentes antioxidantes de gran interés en la etapa de la menopausia, ya que, según los estudios realizados, ayudan a hacer sus síntomas más llevaderos. Sin embargo, son amplios y numerosos los beneficios de estas sustancias. Por ejemplo, favorecen la protección de los huesos, mejorando la salud ósea, tan importante tanto en época de crecimiento o el embarazo, como más adelante, como preventivo de la osteoporosis. Protegen también frente a enfermedades cardiovasculares, disminuyendo el riesgo de arteriosclerosis, y ejerciendo, al mismo tiempo, efectos positivos en la regulación del colesterol. También parecen tener un efecto beneficioso en los niveles de glucosa en sangre, algo de especial interés en diabéticos. Asimismo, las isoflavonas se relacionan con un incremento en la protección frente a diversos tipos de cáncer, como el cáncer de pecho y útero, o el de próstata.

Está claro que llenando de color el plato no solo lo hacemos más atractivo, sobre todo para los más pequeños, que se sienten atraídos por los brillantes y variados colores, sino también mucho más saludable gracias a los beneficios extra que los fitonutirientes proporcionan.

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