Familias monoparentales y la pobreza infantil

Las nuevas realidades familiares pueden aumentar la pobreza infantil

  • compartidos

La emergencia de nuevas estructuras familiares en los países desarrollados es un reto para los niveles de bienestar que se pretenden alcanzar actualmente. Las condiciones de vida, las tasas de abandono escolar y las expectativas de desarrollo futuro del menor dependen, en gran medida, de la tipología del núcleo familiar en el que se desarrolla su infancia.

Diversos estudios han radiografiado las diversas situaciones de monoparentalidad existentes y han diagnosticado que la pobreza infantil en las sociedades modernas avanzadas está aumentando en años recientes. Los indicadores revelan que los niveles de pobreza son más altos en los hogares monoparentales que en otras unidades de convivencia con hijos a cargo.

Pobreza infantil y las familias monoparentales

Familia pobre

Las tasas de pobreza infantil están aumentando en las sociedades modernas avanzadas porque, en general, las políticas sociales de los Estados no han sabido adaptarse a las nuevas realidades familiares. La igualdad de oportunidades en el inicio del ciclo vital es determinante para el destino de las personas, no resulta aceptable que la exclusión que puedan experimentar los menores los marque a lo largo de su vida y acabe determinando su futuro de manera irreversible. Es decir, los niños tienen toda una vida por delante y no deberían tener que padecer las repercusiones de los avatares experimentados por sus padres.

La proporción de niños que viven en la pobreza ha aumentado en 17 de los 24 países de la OCDE para los cuales existen datos. Grecia, Italia, Portugal, Reino Unido, Alemania e Irlanda son los países europeos cuyas tasas de riesgo de pobreza infantil superan el 20 por ciento. 

Familia monoparentales tienen inferiores condiciones de vida

El estudio muestra que los padres y madres que encabezan núcleos monoparentales tienen unas condiciones de vida que, en conjunto, son inferiores a las de los que viven en pareja, y ello influye en gran medida en las oportunidades de sus hijos ante la vida. Además, no sólo se dan inequidades entre los menores que viven con sus dos progenitores y los que lo hacen con su padre o con su madre, sino también entre los que experimentan distintas formas de monoparentalidad

El escaso gasto en prestaciones y servicios destinados a las familias en general perjudica más a las más vulnerables –como es el caso de las monoparentales– que a otras unidades familiares y constituye uno de los factores que se encuentran asociados a los elevados niveles de pobreza infantil. Ante la consolidación de las formas monoparentales como un fenómeno normal y legítimo, serían necesarias unas respuestas que minimicen el coste que dichas opciones tienen no sólo para los propios afectados sino también para el conjunto de la población. Una de las conclusiones del estudio es que para garantizar la igualdad de oportunidades de los menores, los Estados de bienestar deberían adoptar unas políticas sociales más orientadas hacia la infancia así como afrontar la realización de profundas reformas. El bienestar de los niños y adultos que viven en hogares monoparentales depende en gran medida de cómo son tratados por los gobiernos de cada país y de cómo y hasta qué punto se pretenden salvar las brechas entre las estructuras sociales emergentes y las disposiciones en vigor de los Estados de bienestar.

Películas para ver en familia

VIDEO

  • Educación

  • Embarazo y parto

  • Bebés

  • Recetas

  • Alimentación

  • Salud