Protección solar para toda la familia: al sol con los niños

¿Cómo evitar quemaduras solares a toda la familia?

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Proteger a los niños del sol es especialmente importante, no sólo para evitar quemaduras solares, sino también para protegerles en la edad adulta del cáncer de piel. El capital solar es el mecanismo de defensa que tiene la piel de cada persona para protegerse de las agresiones del sol.

Este sistema de protección permite reparar los daños provocados por la exposición solar consumiendo melanina, queratina y vitaminas que el propio cuerpo va reponiendo según se gastan, pero llega un día en que esas reservas se agotan y perdemos la capacidad de protegernos del sol.

Niños mayores: bien protegidos frente al sol

Madre con bebé en la playa

Según estudios recientes, la mayoría de las personas recibimos el 50 por ciento de las radiaciones solares durante la infancia, por eso, es tan importante proteger adecuadamente la piel durante esta etapa. En la práctica, pretender que un niño mayor de 3 años se quede sentadito debajo de la sombrilla puede parecer misión imposible, pero algo se puede hacer para protegerle del sol y que, al mismo tiempo, pueda disfrutar del agua del mar, de sus baños en la piscina y de sus momentos de diversión y juegos en la arena de la playa. Bien protegido con gorro, camiseta, gafas de sol y crema solar en abundancia, seguro que tus hijos lo pasarán en grande durante el verano y tú estarás tranquila viéndoles disfrutar y a salvo de la otra cara del sol, la que daña la piel.

Extrema las precauciones para proteger a tus hijos del daño inmediato que puedan causar las quemaduras solares. A medio y a largo plazo, la repetición de estas lesiones durante la infancia pueden tener un efecto cancerígeno y desencadenar un melanoma en la edad adulta. Recuerda que un niño que ha llegado a desarrollar quemaduras solares, no deberá volver a estar al sol, aún con protección, hasta que las quemaduras estén completamente curadas.

Consejos para proteger la piel de los niños del sol

1. Fotoprotectores de línea infantiles. Escoge cremas solares fabricadas especialmente para la delicada piel del bebé. Compra, preferiblemente, fotoprotectores resistentes al agua. Para estar segura de que la marca elegida no produce alergia, puedes hacer una prueba aplicando una pequeña cantidad con cuidado en el área facial de alrededor de los ojos, evitando aplicarlo en los párpados. Si se produce irritación o enrojecimiento, consulta con su pediatra.

2. Ropa con filtros UVA y UVB. La ropa elaborada con tejidos que entrelazan las fibras de forma tupida protegen mejor. Para comprobar la trama o el grosor del tejido puedes colocarlo contra el cristal de una ventana y mirar cuanta luz deja pasar. Cuanta menos luz permita pasar, mejor protege de las radiaciones solares. La ropa de algodón también es muy recomendable porque, además, permite la transpiración. El algodón no debe ser demasiado fino.

3. Gafas de sol y gorros adecuados. Las radiaciones solares también pueden causar lesiones en los tejidos oculares y cataratas. Es importante que tus hijos lleven siempre gorros o gorras y que utilicen gafas de sol con cristales homologados para proteger sus ojos, que son más sensibles a la luz solar que los de los adultos.

Para toda la familia: extrema la protección solar

Algunas actividades no deben realizarse en las horas centrales del día, por lo que conviene cambiar de planes para evitar estar al sol con tus hijos entre las 11:00 horas de la mañana y las 17:00 horas de la tarde. Con esta medida y estas recomendaciones adicionales podrás evitar el riesgo de cáncer de piel para toda la familia.

1. Usa correctamente el protector solar. Su función no consiste en permitirnos estar al sol por más tiempo, ni en las horas centrales.

2. Evita superficies y lugares que reflejen la radiación solar. En la montaña y en la playa, mayor precaución. Recuerda a mayor altura sobre el nivel del mar las radiaciones solares son más intensas, lo mismo que si te encuentras en un país cercano al ecuador. La arena de la playa y la nieve son superficies que reflejan los rayos solares.

3. Compra protectores solares de amplio espectro y resistentes al agua. "Amplio espectro" ("broad-spectrum" en inglés) significa que protege tanto contra las radiaciones UVA como las UVB y "resistente al agua" "water-resistant" o "waterproof"), que protege también dentro del agua. No obstante, no olvides renovar la crema cada dos horas como máximo. Usa un fotoprotector complementario a base de oxido de zinc (bloqueador solar muy potente) para las zonas sensibles como la nariz, parte alta de las orejas y los hombros.

4. Usa siempre un factor de protección solar de, al menos, 15. En niños de menos de 3 años, el fotoprotector solar debe ser siempre igual o superior al FPS 30, dependiendo de su fototipo de piel.

Marisol Nuevo. Guiainfantil.com

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