Yoga posparto. Qué puede hacer por ti

Los beneficios del yoga durante el posparto

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La práctica de yoga durante el posparto debe iniciarse en dos pasos o etapas: durante los dos primeros meses tras dar a luz, es conveniente centrarse en la respiración y en la relajación. A partir del tercer mes, podemos empezar a hacer asanas para recuperar el cinturón abdominal.

No obstante, en los primeros días tras el parto ya es posible empezar a fortalecer los músculos del suelo pélvico mediante ejercicios. Transcurridas las dos primeras semanas, puedes continuar tonificando tu musculatura con algunos ejercicios o asanas suaves, siempre dirigidas por un monitor especializado.

¿Qué hace el yoga por ti durante el posparto?

Yoga posparto

Las técnicas de yoga actúan directamente sobre el sistema nervioso. Las posturas, la respiración, la meditación y la relajación activan el sistema parasimpático, lo que produce una relajación física, emocional y mental, que activa los procesos curativos del organismo.

Combate el agotamiento. El mayor beneficio de la práctica de yoga durante la relajación y meditación es que se amplia la consciencia más allá de lo puramente físico, entrando en un estado de relajación profunda y manteniendo la consciencia alerta en el momento presente. Se dice que 15 minutos de relajación profunda equivalen a horas de sueño normal. Estas técnicas de relajación consciente son de gran ayuda en la época del posparto, un momento en que vemos alteradas las horas del sueño normal por las necesidades de alimentación del bebé. Gracias a las técnicas de relajación del yoga podemos recuperarnos de manera más rápida y efectiva durante los periodos de mayor agotamiento.

Previene la depresión posparto. La práctica de yoga fortalece el sistema nervioso. Es una herramienta para mantener la calma y la serenidad y así disfrutar al máximo de los primeros meses de vida del bebé. El yoga ayuda a combatir la depresión posparto, mientras influye de manera positiva en tu estado anímico y mental y te ayuda a desarrollar un estado de paz y bienestar, que también beneficiará a tu bebé.

Ayuda a recuperar la figura. Las asanas o postura de yoga son movimientos lentos, que mantienen el cuerpo en diferentes posiciones. Estas posturas aportan flexibilidad y firmeza en forma de estiramientos y resistencias musculares a todas las partes del cuerpo. Con las asanas, el cuerpo se recupera más rápidamente del parto, tanto si ha sido parto natural o cesárea. Practicando yoga durante 30 minutos al día, se queman muchas calorías, lo que te ayudará a recuperar la figura. Además, fortalecerá tanto los músculos abdominales, que han quedado distendidos, como los músculos vaginales, si es que tu parto ha sido natural, con unos ejercicios muy similares a los ejercicios de Kegel que se llaman Mulabandha (llave de la raíz).

Fortalece la espalda. Alimentar a tu bebé al pecho o al biberón y cogerle para dormirle o estar con él, pasan factura a tu espalda. Las posturas de yoga ayudan a fortalecer y relajar la espalda, los hombros y el cuello. Previene la tendinitis, fortalece las muñecas y los brazos y te prepara para que tu sistema musculo-esquelético no se resienta por alimentar y cuidar de tu bebé recién nacido.

Marisol Nuevo. Redactora de Guiainfantil.com

Shantala paso a paso. Masaje terapéutico para bebés y niños

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