Cuidados posparto: la segunda revisión con la matrona

Cómo cuidarse durante el posparto

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Un mes y medio después de haber dado a luz no debes faltar a tu cita con la matrona o con tu ginecólogo. Es el momento de comentarles tu experiencia como madre, de hablar de las dificultades, de contarle como te encuentras físicamente y de explicarles si has sufrido o crees que estás pasando por una depresión posparto. En esta consulta, la matrona te dará los mejores consejos para afrontar la crianza de tu bebé con confianza y para cuidar tu salud.

Segunda revisión posparto con la matrona

Posparto. Segunda revisión con la matrona

Una vez pasada la cuarentena, es decir, a los 40 días después de haber dado a luz, se recomienda acudir a la segunda revisión con la matrona. Durante la exploración, se vuelve a observar el estado de la cicatriz y de las mamas, y se realiza una citología para comprobar que todo está bien.

- Citología. El embarazo no tiene por qué alterar la rutina de la realización de las citología anuales. No obstante, pasada la cuarentena, el ginecólogo suele pedir un examen o análisis del tejido vaginal para asegurarse de todo está bien y no hay infecciones.
- Relaciones sexuales. Se pueden reanudar a partir de los 40 días tras el parto, cuando la mujer deja de manchar, la cicatriz no molesta y se han regenerado las terminaciones nerviosas de la zona. Siempre que apetezca se suelen retomar las relaciones sexuales, aunque a veces surgen problemas de tipo psicológico por miedo a dañar la zona de la cicatriz o por cansancio. Unos días después, necesitarás otros cuidados posteriores:
- Vitaminas. Es recomendable tomar un suplemento de hierro y otro vitamínico completo durante la lactancia.
- Dieta. Recupera fuerzas con una dieta sana a base de líquidos procedentes de la leche y zumos naturales, proteínas presentes en las carnes, huevos y pescado y vitaminas contenidas en frutas, verduras y vegetales en general. Para evitar la acumulación de gases en el estómago debes evitar coliflor, repollo, rábanos, coles de Bruselas, espárragos, así como el exceso de cebolla o ajo. Modera el consumo de café y de condimentos irritantes para la mucosa intestinal.
- Sostén de lactancia. Los sujetadores especialmente diseñados para la lactancia sin aros, con ventanas y de tirantes anchos garantizan una buena sujeción del pecho y evitan tener que quitarlo para dar de mamar al bebé.
- Ropa. Sigue utilizando ropa poco ajustada, que no interrumpa la circulación sanguínea y prendas de algodón para favorecer la transpiración corporal.
- Faja. Las fajas posparto, modelo tubular, sirven para aliviar el dolor pélvico y de espalda. Debe estar bien situada y no apretar.
- Pezones. Al principio de la lactancia, los pezones suelen molestar. Para evitar la inflamación o las grietas es recomendable mantener los pezones secos y dejarlos al aire siempre que sea posible, después de lavarlos cuidadosamente, sólo con agua, tras cada toma. Si utilizas protectores de sostén, cámbialos a penas de humedezcan. Si notas zonas enrojecidas en el pecho, dolor, malestar general, fiebre o escalofríos consulta con tu médico para que valore los indicios de una posible infección o mastitis.

Marisol Nuevo.

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