Segundo trimestre: trucos para aliviar las molestias del embarazo

Mejora las molestias del segundo trimestre del embarazo

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A partir de la semana 12 de embarazo, las molestias estomacales, las náuseas, los vómitos, y el cansancio característico de los tres primeros meses de gestación suelen remitir. El estado general de salud mejora bastante y te sentirás más vital. En el espejo, verás como tu cintura ya ha desaparecido y las caderas van redondeándose.

Dedica tiempo a diario para cuidar de tu embarazo y no olvides que es muy importante llevar un estilo de vida saludable. También es esencial alimentarse mediante una dieta balanceada y rica en calcio, que te permita adquirir todos los nutrientes necesarios para tu bienestar y el desarrollo de tu bebé. Y no olvides tu aspecto físico. Cuidarte para evitar que las huellas de tu embarazo te acompañen el resto de tu vida es fundamental en este momento.

Las molestias del segundo trimestre del embarazo

embarazada con vaso de agua

Cloasma gravídico. La exposición al sol o a la luz solar predisponen la piel para la aparición manchas, cuando se producen simultáneamente cambios hormonales en el cuerpo de la mujer. La frente, los pómulos y la zona del bigote son las zonas de la cara más propensas al cloasma gravídico. En algunos casos, suele desaparecer tras el parto, pero en otros su huella permanece. Para evitar las antiestéticas manchas es fundamental no tomar el sol y salir siempre a la calle con una crema con un factor o filtro de protección solar alto (superior a 30). Finalizado el embarazo, las manchas se pueden tratar con cremas despigmentantes, con la utilización de peelings químicos o con tratamientos láser.

Estreñimiento. Para prevenir este problema es imprescindible comer fibra, beber mucho líquido y hacer ejercicio de manera regular. En cuanto a la fibra, no es recomendable tomar suplementos en pastillas o comprimidos. Aumenta tu ingesta de fruta, pan integral y legumbres, que son los alimentos que más fibra aportan a nuestro organismo. Bebe dos litros de agua al día para mejorar tu tránsito intestinal y, no olvides beber durante las comidas, ya que si los alimentos que tomas contienen una buena cantidad de fibra, el agua conseguirá aumentar su tamaño y ejercer una función de arrastre que mejorará el estreñimiento. Para regular el buen funcionamiento de tu intestino, intenta acudir al baño siempre a la misma hora, para hacer de la regularidad un hábito.

Tobillos y pies hinchados. Para ayudar a combatir esta molestia es recomendable: no estar mucho tiempo de pie, sentarse con las piernas en alto, llevar zapatos cómodos (nunca con un tacón de más de 4 cm), utilizar medias especiales para embarazadas, beber mucho líquido y poner poca sal a las comidas.

Flatulencia. Una dieta rica en fibra, beber abundantes líquidos y hacer ejercicio suave como pasear evitarán el estreñimiento y también los gases. Además, intenta realizar comidas frecuentes en pequeñas cantidades, evitar bebidas gaseosas, comer despacio y en un ambiente relajado para evitar tragar aire, evitar ciertos alimentos que favorecen la retención de gases como la col, el brócoli, los fritos, los postres con azúcar y las judías secas.

Calor. La sensación de calor puede agobiarte y hacer que te sientas mareada. Para evitarlo es importante que evites estar en sitios pequeños, mal ventilados o cerrados y muy concurridos. Usa ropa adecuada, preferiblemente de fibras naturales como el algodón, el lino o el hilo, que son las que proporcionan mejor aireación y ventilación. Y toma muchos líquidos para evitar la deshidratación. En el verano, puedes alternar el agua y los zumos con alguna bebida isotónica o para deportistas. Por su contenido en sales minerales, previenen la deshidratación y cuidan de tu tensión.

Depilación. Es necesario tener precaución con el método que utilices para eliminar el vello porque tu cuerpo está sufriendo una serie de cambios y algunos de los métodos de depilación tradicionales son los más adecuados durante el embarazo. Este es el caso de la cera caliente porque afecta a la circulación y puede promover la aparición de varices, y de los métodos de depilación definitiva como la electrolisis o el láser, ya que no es bueno someter al cuerpo a pequeñas descargas eléctricas ni a ningún tipo de rayos durante la gestación. Por tanto, los métodos más convenientes para eliminar el vello durante el embarazo, son la cera fría, las máquinas eléctricas y las cremas depilatorias.

Picores en la piel. Se alivian aplicando cremas hidratantes, que también previenen las estrías. Elige las que llevan en su composición rosa mosqueta porque favorece la elasticidad de la piel. Aplícate crema por la mañana, después de la ducha diaria, y también por la noche especialmente en el abdomen, nalgas y muslos, y en el pecho. Así, mantendrás hidratada tu piel, a salvo de la formación de estrías y picores.

Sensibilidad en el pecho. Usa sujetadores de algodón, sin aros y con tirantes anchos para sostener el aumento de volumen del pecho. Para evitar roces, puedes usar almohadillas especiales de lactancia, que también son absorbentes, y te pueden ayudar a reforzar la protección del pezón.

Micción frecuente. Evita aguantar las ganas de orinar. Para combatir el exceso de micción, limita la ingesta de bebidas diuréticas como el café, el té y las sodas, que contienen cafeína y pueden ser responsables de que se orine con más frecuencia. Si los problemas de micción frecuente aparecen también por la noche y debes levantarte varias veces de la cama, evita tomar líquidos dos horas antes de acostarte, pero asegúrate de beber lo suficiente durante el día. Y si lo que sufres son pérdidas de orina, recurre a las compresas o pañales sanitarios, aunque no suele ser común llegar a ese punto. Los ejercicios de Kegel reforzarán tus músculos de la zona perineal y te ayudarán también a evitar las pérdidas involuntarias. Es importante realizarlos a diario para prevenir las pérdidas de orina.

Marisol Nuevo

Barrigas de embarazadas pintadas

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